
Imogen Cunningham
Fotógrafa estadounidense, una de las grandes figuras de la fotografía botánica y del retrato del siglo XX, cofundadora del Group f/64, con una de las carreras fotográficas más largas de la historia del medio.
Nacida en Portland, Oregón, quinta de diez hermanos, se crio en Seattle. A los dieciocho años compró por correo su primera cámara, de 4x5 pulgadas, por 15 dólares, dando comienzo a una carrera que se prolongaría más de setenta años. Se formó de manera autodidacta: se matriculó en química en la Universidad de Washington, al no existir departamento de fotografía, y fotografiaba plantas para el departamento de botánica de la universidad con el apoyo de su profesor Horace Byers. Tras graduarse en 1907, trabajó dos años como asistente técnica en el estudio de retrato de Edward S. Curtis, el célebre fotógrafo de pueblos nativos norteamericanos, donde aprendió la técnica del positivado en platino. Pasó después un año en Dresde, Alemania, estudiando formalmente fotoquímica. En 1917 su familia se trasladó a San Francisco, y hacia 1920 se instalaron en Mills College, donde su marido era profesor de arte; allí desarrolló su fascinación por la fotografía botánica, que la llevaría a contribuir a la fundación de la California Horticultural Society. En 1932 cofundó, junto a Ansel Adams, Edward Weston y otros fotógrafos de la Bahía de San Francisco, el Group f/64, en defensa de una fotografía de foco nítido y mínima manipulación. A comienzos de los años 30 trabajó también para Vanity Fair, fotografiando actores y celebridades. Tras la disolución del grupo, dirigió una galería de retrato y enseñó en varias escuelas de arte californianas, incluida la California School of Fine Arts. En los años 40 estableció un estudio en su propia casa de Green Street, San Francisco, combinando retrato con fotografía callejera. En 1975 fundó el Imogen Cunningham Trust para preservar su archivo. Murió en 1976, a los 93 años.
Comenzó dentro del estilo pictorialista, de foco suave y aire romántico, pero a comienzos de los años 20 evolucionó hacia estudios de foco duro, de gran detalle y fuerte sentido de la abstracción, especialmente en su célebre fotografía botánica: encuadres muy cercanos, a menudo recortados de forma severa para concentrar la atención en una sola parte de la planta —como en "Magnolia Blossom" (1925), donde solo aparecen el pistilo y los estambres de la flor—. Como miembro del Group f/64, defendía una fotografía "pura", libre de manipulación, con máxima nitidez de foco y gran profundidad de campo, aplicada tanto a sus estudios botánicos como a sus retratos y desnudos, tratados con la misma franqueza directa que sus flores.
"Magnolia Blossom" (1925) y "Two Callas" (hacia 1929) son sus fotografías botánicas más celebradas. En 1929, Edward Weston nominó diez de sus fotografías, la mayoría botánicas, para la histórica exposición "Film und Foto" de Stuttgart. También destacan sus retratos de artistas y estrellas de cine para Vanity Fair, y su monografía retrospectiva "Imogen! Imogen Cunningham Photographs, 1910-1973" (1974), además de "After Ninety" (1977), publicada tras su muerte.
Como una de las tres figuras principales fundadoras del Group f/64, junto a Ansel Adams y Edward Weston, contribuyó decisivamente a consolidar la "fotografía directa" como corriente dominante de la fotografía artística estadounidense de la costa oeste. Su reinvención constante de géneros —fotografía botánica, fotografía callejera, desnudo, retrato— y su uso pionero de la doble exposición han inspirado a generaciones sucesivas de fotógrafas y fotógrafos, consolidándola como una de las grandes figuras femeninas de la fotografía del siglo XX.












Proyectos destacados
años 1920 (con obra continuada durante décadas)
Fotografía botánica
A partir de comienzos de los años 20, instalada junto a Mills College en la Bahía de San Francisco, Cunningham desarrolló su fascinación por la fotografía de plantas, fotografiando flores y formas vegetales de su propio jardín con una precisión visual que, sin ser estrictamente científica, articulaba las líneas y texturas de sus sujetos mediante la luz natural. Encuadraba sus temas en primeros planos muy cercanos, recortando a menudo la imagen de forma severa para concentrar la atención en una sola parte de la planta —pétalos, pistilos, estambres— dejando que el conocimiento previo del espectador completara mentalmente la forma completa de la flor. Su interés se extendió también a las plantas suculentas, fotografiadas con el mismo rigor de foco nítido y encuadre preciso del Group f/64, generando imágenes que, según se ha señalado, parecen tan propias del fondo marino más profundo como de la cima de la montaña más alta, y tan artificiales como naturales. Sus fotografías botánicas de este periodo, entre ellas "Magnolia Blossom" (1925) y "Two Callas" (hacia 1928-29), se convirtieron en sus imágenes más aclamadas y en un recurso valioso para horticultores y científicos, contribuyendo además a la fundación de la California Horticultural Society. En 1929, Edward Weston nominó diez de estas fotografías botánicas para la histórica exposición "Film und Foto" en Stuttgart, Alemania.
1932–1935
Group f/64
En 1932, Cunningham se unió a Ansel Adams, Edward Weston, Willard Van Dyke, John Paul Edwards y Henry Swift, entre otros fotógrafos de la Bahía de San Francisco, para formar el Group f/64, colectivo que tomó su nombre de la abertura de diafragma más cerrada de un objetivo fotográfico, la que permite la máxima nitidez y profundidad de campo posibles. El grupo defendía una fotografía "pura" y directa, alejada por completo del pictorialismo sentimental y de foco suave predominante hasta entonces, apostando por cámaras de gran formato, aberturas pequeñas y copias por contacto sin manipulación del negativo ni de la copia final. Aunque el grupo formal tuvo una vida corta —existió principalmente para organizar una exposición conjunta en el De Young Museum de San Francisco en 1932—, su influencia resultó inmediata y duradera, consolidando la fotografía directa como corriente dominante en la costa oeste estadounidense durante las décadas siguientes. Dentro de este marco estético, Cunningham aplicó los mismos principios de foco nítido y presentación directa tanto a sus estudios florales como a una serie de desnudos femeninos, tratados con la misma franqueza formal que sus flores, alejándose de las poses etéreas y veladas que había empleado en etapas anteriores de su carrera.















