
André Kertész
Fotógrafo húngaro-estadounidense, una de las figuras más influyentes de la fotografía moderna del siglo XX, célebre por su lirismo visual y su capacidad para hallar composición geométrica y humor en la vida cotidiana.
Nacido en Budapest, recibió su primera cámara en 1912 mientras trabajaba como empleado en la Bolsa de esa ciudad, fotografiando de forma autodidacta en su tiempo libre. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió en el ejército austrohúngaro y resultó gravemente herido en el frente oriental, donde ya tomaba fotografías; de regreso a la bolsa, sus imágenes empezaron a publicarse ocasionalmente en revistas húngaras. Ante la falta de libertad artística y política en Hungría, se trasladó a París en 1925, donde trabajó como fotógrafo freelance y se relacionó con figuras del movimiento Dadá y con artistas como Fernand Léger, Piet Mondrian y Constantin Brâncuși. En 1928 compró una Leica, cámara portátil que le permitió moverse con más libertad y consolidar su papel como pionero de la fotografía callejera espontánea. En 1933 la revista humorística Le Sourire le encargó una serie de desnudos fotografiados con espejos deformantes, germen de sus célebres "Distortions", técnica que retomaría de forma intermitente durante los siguientes cincuenta años. Ante el auge del nazismo y la pérdida de encargos, se trasladó con su esposa Elizabeth Saly a Nueva York en 1936, instalándose en el Beaux Arts Hotel de Greenwich Village; firmó un contrato de un año con la agencia Keystone Press, que rompió al no soportar el trabajo de estudio de moda que le asignaban. Atravesó después un largo periodo de dificultades económicas y falta de reconocimiento en EE. UU., trabajando para revistas como Harper's Bazaar, Vogue, Town & Country, Coronet y Look, hasta que a finales de los años 60 y 70 experimentó un renovado reconocimiento como artista, con una gran retrospectiva del MoMA en 1964. Murió en Nueva York en 1985, a los 91 años, tras una de las carreras más largas y prolíficas de la historia de la fotografía.
Combinó el humor agudo y el sentido del instante decisivo propios de la fotografía callejera con una sensibilidad compositiva modernista, buscando yuxtaposiciones inesperadas y un uso recurrente de reflejos y sombras. Él mismo resumía su enfoque: "no documento nada, doy una interpretación" y "ver no basta; hay que sentir lo que fotografías". Trabajó primero con cámaras de placa y, desde 1928, con la Leica de 35mm, que le dio la agilidad necesaria para su estilo espontáneo; en sus últimos años, ya mayor, fotografiaba principalmente desde la ventana de su apartamento con teleobjetivo, y llegó a experimentar también con Polaroid.
Entre sus imágenes más icónicas están "Bailarina satírica" (1926), "Chez Mondrian" (1926), "Meudon" (1928) y la serie "Distortions" (más de 200 desnudos fotografiados con espejos deformantes, iniciada en 1933). Ya en Nueva York, su serie sobre Washington Square, fotografiada desde la ventana de su apartamento con teleobjetivo, es otro punto culminante de su obra tardía, publicada en el libro homónimo de 1975.
Considerado uno de los fotógrafos más influyentes del siglo XX, su capacidad para encontrar belleza y significado formal en lo cotidiano ha marcado a generaciones posteriores de fotógrafos, incluido su compatriota húngaro Robert Capa. Enseñó a mirar el mundo con "ojos frescos", apreciando la belleza sutil en lo mundano y el poder de la simplicidad compositiva, un legado que trasciende las imágenes individuales para convertirse en un modo entero de entender la fotografía.













Proyectos destacados
1933 (retomado de forma intermitente durante 50 años)
Distortions
En 1933, la revista humorística y en ocasiones subida de tono Le Sourire encargó a Kertész una serie de fotografías de desnudos utilizando espejos deformantes, en la línea de las atracciones de feria que distorsionan la imagen del cuerpo. Kertész fotografió a dos modelos desnudas frente a espejos cóncavos y convexos, produciendo composiciones que estiraban, comprimían y fragmentaban la figura humana hasta convertirla en formas casi abstractas, a medio camino entre el surrealismo y el estudio formal puro. Lo que comenzó como un encargo comercial se convirtió en una de sus líneas de trabajo más personales y duraderas: continuó explorando la técnica de forma intermitente durante los cincuenta años siguientes, hasta llegar a producir más de doscientas imágenes de la serie. El conjunto se recopiló finalmente en el libro "Distortions" (Alfred A. Knopf, Nueva York, 1976), con 200 fotografías.
años 1950-1970 (publicado en 1975)
Washington Square
Ya instalado en Nueva York y en las últimas décadas de su vida, Kertész fotografió de manera continuada las escenas callejeras de Washington Square Park desde la ventana de su propio apartamento, utilizando un teleobjetivo para captar la actividad del parque —peatones, bancos de nieve, sombras alargadas— sin necesidad de salir a la calle. El proyecto refleja la adaptación de su mirada característica, formada en el bullicio callejero de París y Budapest, a una nueva forma de observación más distante y contemplativa, condicionada por la edad y por años de aislamiento artístico en Estados Unidos. En paralelo desarrolló también, desde la misma ventana, una serie de bodegones combinando objetos personales con las vistas del parque, en ocasiones como homenaje a su esposa. El resultado del proyecto de Washington Square se publicó en el libro homónimo en 1975 (Grossman Publishers), con 104 fotografías del parque tomadas con teleobjetivo.















