
Andreas Gursky
Fotógrafo alemán, figura central de la llamada Escuela de Düsseldorf, célebre por sus fotografías en color de gran formato sobre arquitectura, paisaje y las estructuras del capitalismo global, y autor de la fotografía más cara jamás vendida en subasta.
Nacido en Leipzig y criado en Düsseldorf, hijo y nieto de fotógrafos comerciales, inicialmente buscó distanciarse del negocio familiar; influido por el movimiento estudiantil de la Alemania Occidental de los años 68, prefirió orientarse hacia un campo de trabajo social, y por sugerencia de un amigo se matriculó en fotografía en la Folkwang Hochschule de Essen a finales de los 70. Pronto se trasladó a la Kunstakademie Düsseldorf (1981-1987), donde estudió bajo la tutela de Bernd y Hilla Becher, conocidos por su método sistemático y desapasionado de catalogar arquitectura y maquinaria industrial. Junto a él, formaron parte del círculo de alumnos de los Becher —conocido después como Becher-Schüler o "Escuela de Düsseldorf"— fotógrafos como Thomas Ruff, Candida Höfer y Thomas Struth, con quienes compartió el objetivo de introducir una nueva objetividad en la fotografía. A diferencia de sus maestros, que trabajaban siempre en blanco y negro con una Leica de mano, Gursky se apartó pronto de la tendencia dominante entre sus compañeros y comenzó a trabajar en color, con una cámara de gran formato de 4x5 pulgadas sobre trípode, inspirándose en fotógrafos estadounidenses como William Eggleston y Stephen Shore. En 1992 comenzó a incorporar la manipulación digital a su proceso creativo, escaneando sus fotografías de gran formato para recomponerlas digitalmente mediante un proceso casi caleidoscópico de combinación de múltiples tomas, a menudo capturadas desde ángulos distintos. Ha ejercido también como profesor en la Kunstakademie Düsseldorf.
Fotografía habitualmente desde un ángulo elevado, con una composición metódica y un estilo documental "plano" y desapasionado, heredado directamente del método de los Becher, aplicado a supermercados, bolsas de valores, fábricas, multitudes y paisajes naturales presentados de forma estilizada. Aunque las imágenes individuales proceden siempre de escenas reales, Gursky las manipula digitalmente para eliminar elementos, combinar tomas y potenciar patrones repetitivos y una acumulación casi abrumadora de detalle, logrando composiciones de una precisión geométrica y un color de gran impacto visual. El crítico Peter Schjeldahl, en The New Yorker, describió sus imágenes como "vastas", "espectaculares", "entretenidas" y "literalmente increíbles".
"Rhein II" (1999), una vista minimalista y digitalmente depurada del río Rin cerca de Düsseldorf, se convirtió en 2011 en la fotografía más cara jamás vendida en subasta hasta ese momento. También son fundamentales "99 Cent II Diptychon" y "Paris, Montparnasse", entre otras obras centradas en escenas de consumo masivo, infraestructuras globales y multitudes.
Como uno de los máximos exponentes de la Escuela de Düsseldorf, ha contribuido a consolidar un lenguaje fotográfico de gran formato, tipologías seriadas y distancia documental que ha marcado profundamente la fotografía de arte contemporánea desde los años 90. Sus obras alcanzan algunos de los precios más altos del mercado del arte fotográfico, y su uso pionero de la construcción digital ha ampliado los límites de lo que se considera "documental" en la fotografía contemporánea.















Proyectos destacados
1999
Rhein II
"Rhein II" (1999) muestra un tramo del curso bajo del río Rin a las afueras de Düsseldorf, con el agua discurriendo horizontalmente entre dos campos verdes bajo un cielo encapotado. A primera vista, la imagen parece una composición sencilla y casi abstracta, algo inusual dentro de la obra de Gursky, habitualmente marcada por la acumulación de detalle. Sin embargo, el resultado es fruto de un cuidadoso proceso de construcción digital: la imagen se realizó siguiendo el método habitual del artista —fotografiar con una cámara de gran formato y después escanear la película para su manipulación digital—, eliminando del encuadre elementos extraños como una fábrica situada en la orilla opuesta y paseantes de perros que aparecían originalmente en la escena, hasta dejar el agua como una única franja horizontal entre dos campos. El 8 de noviembre de 2011, una copia de la obra se subastó en Christie's de Nueva York por 4.338.500 dólares (unos 2,7 millones de libras esterlinas en aquel momento), convirtiéndose en la fotografía más cara jamás vendida en una subasta hasta esa fecha.
1981–1987
Formación en la Escuela de Düsseldorf
Entre 1981 y 1987, Gursky estudió en la Kunstakademie Düsseldorf bajo la tutela de Bernd y Hilla Becher, la pareja de fotógrafos conocida por su método sistemático y desapasionado de fotografiar y catalogar en tipologías la arquitectura y maquinaria industrial en blanco y negro. Junto a compañeros de estudio como Thomas Ruff, Candida Höfer y Thomas Struth, Gursky formó parte del grupo de alumnos que llegaría a conocerse como Becher-Schüler o "Escuela de Düsseldorf", cuyo objetivo compartido era introducir una nueva objetividad en la fotografía, cuestionando la vieja pero persistente idea de la fotografía como medio puramente objetivo. Según reconoció el propio Gursky, lo que más agradece haber aprendido de los Becher es "el distanciamiento, y cómo trabajar con la luz". A diferencia de sus maestros y de la mayoría de sus compañeros, que trabajaban en blanco y negro con cámaras de mano, Gursky optó desde el principio por el color y el gran formato sobre trípode, inspirándose en referentes estadounidenses como William Eggleston y Stephen Shore —una decisión estilística que, sin renunciar al distanciamiento característico de la escuela, marcaría la dirección de toda su carrera posterior.
















