
Anders Petersen
Fotógrafo sueco, uno de los más influyentes de la fotografía nórdica, célebre por su retrato íntimo y sin filtros de la humanidad marginal del bar hamburgués Café Lehmitz.
Nacido en Estocolmo (algunas fuentes sitúan su nacimiento en Solna), su familia se trasladó a Karlstad, en la región de Värmland, cuando tenía catorce años, donde conoció a los artistas Karin Bodland y Lars Sjögren. En 1961 pasó una temporada en Hamburgo con la intención de aprender alemán y probar suerte con la escritura y la pintura, sin llegar a tomar fotografías en aquel momento; fue durante esta primera estancia cuando conoció por casualidad, siendo apenas mayor de edad, el bar Café Lehmitz, cerca de la Reeperbahn, un local frecuentado por proxenetas, prostitutas, personas sin hogar y estafadores, un ambiente que fascinó profundamente al joven Petersen. Cinco años después, en 1966, conoció al fotógrafo Christer Strömholm y se convirtió en alumno de su legendaria escuela de fotografía en Estocolmo; Strömholm no fue solo su profesor, sino también un amigo cercano cuya influencia marcaría el resto de su vida. En 1967, tras completar su formación fotográfica, regresó a Hamburgo y volvió al Café Lehmitz, donde durante casi tres años fotografió a sus clientes habituales —prostitutas, travestis, borrachos, amantes y adictos—, inmortalizando tanto a las personas como el propio local. En 1970 celebró su primera exposición individual, presentada literalmente sobre el propio bar del Café Lehmitz, con 350 fotografías clavadas a la pared. Ese mismo año cofundó junto a Kenneth Gustavsson el colectivo de fotógrafos SAFTRA de Estocolmo, y enseñó también en la escuela de Strömholm. En 1973 publicó su primer libro, "Gröna Lund", sobre las personas de un parque de atracciones de Estocolmo. En 1974 se graduó en la Escuela de Cine Sueca (Dramatiska Institutet). Pese al entusiasmo que generaron sus fotografías del Café Lehmitz en los círculos fotográficos suecos e internacionales, Petersen no encontró un editor dispuesto a publicarlas hasta 1978, cuando el libro "Café Lehmitz" apareció en Alemania de la mano de Schirmer/Mosel. A partir de 1984 desarrolló una trilogía de libros sobre instituciones cerradas —una prisión, una residencia de ancianos y un hospital psiquiátrico—, tras la cual orientó su trabajo hacia un enfoque más libre, de carácter casi diarístico. Entre 2003 y 2004 fue nombrado profesor de fotografía en la Escuela de Fotografía y Cine de la Universidad de Gotemburgo. En 2003 fue nombrado "Fotógrafo del Año" por el festival internacional de fotografía de Arles. Su obra se conserva en las colecciones del MoMA de Nueva York y el Moderna Museet de Estocolmo.
Desarrolló un estilo de fotografía documental íntima y personal en blanco y negro, de gran intensidad casi alucinatoria, que representó una nueva dirección dentro del género documental de su época. Buscaba capturar la verdad sin adornos de la existencia humana, a menudo rozando lo surreal, revelando facetas profundamente íntimas de sus sujetos mediante el uso de luz natural que dejaba que las condiciones ambientales dictaran el tono emocional de cada imagen. El propio Petersen explicó su fascinación por los habituales del Café Lehmitz: "las personas del Lehmitz tenían una presencia y una sinceridad de las que yo mismo carecía. Era fácil sentirse atraído e identificarse con todas aquellas personalidades tan especiales. Encontré entre ellos una gran calidez y tolerancia, y aprendí muchas cosas".
"Café Lehmitz" (1978), fruto de casi tres años de fotografía en el bar hamburgués homónimo, es su obra fundacional y una de las publicaciones más influyentes de la fotografía documental europea; una de sus imágenes se utilizó como portada del álbum "Rain Dogs" de Tom Waits. También son fundamentales su trilogía sobre instituciones cerradas (a partir de 1984) y libros posteriores como "City Diary" (2012), "SoHo" (2012) y "Close Distance" (2002).
Se le considera una influencia mayor sobre la fotografía nórdica contemporánea, habiendo contribuido a redefinir el género documental hacia un registro más íntimo, emocional y personal. "Café Lehmitz" se considera hoy una obra fundamental en la historia de la fotografía europea, y su legado se ha extendido también a través de su labor docente, primero en la escuela de Strömholm y después como profesor de fotografía en la Universidad de Gotemburgo.











Proyectos destacados
1967–1970 (publicado en 1978)
Café Lehmitz
En 1967, recién completada su formación con Christer Strömholm, Petersen regresó a Hamburgo y volvió al Café Lehmitz, el bar cercano a la Reeperbahn que había conocido por casualidad años antes. Durante casi tres años fotografió a los habituales del local —prostitutas, travestis, borrachos, amantes, adictos y estafadores—, un ambiente en el que, en sus propias palabras, todos eran bienvenidos: la gente jugaba al pinball y a los dardos, fumaba, bebía, bailaba y se relacionaba sin inhibiciones. Petersen no podía apartar de su mente la atmósfera intensa y exuberante del local, y sus fotografías de esos años capturan esa vida con una crudeza y honestidad emocional excepcionales para el género documental de la época. En 1970 presentó una primera exposición del trabajo literalmente sobre el propio bar del Lehmitz, con 350 copias clavadas directamente a la pared. Pese al entusiasmo inicial que generaron las imágenes entre los círculos fotográficos, no encontró editor dispuesto a publicarlas hasta 1978, cuando "Café Lehmitz" apareció en Alemania de la mano de Schirmer/Mosel, consolidándose desde entonces como una obra seminal en la historia de la fotografía europea. Una de las fotografías de la serie se utilizó como portada del álbum "Rain Dogs" (1985) de Tom Waits.
desde 1984
Trilogía sobre instituciones cerradas
A partir de 1984, Petersen desarrolló una trilogía de fotolibros centrados en la vida dentro de instituciones cerradas: una prisión, una residencia de ancianos y un hospital psiquiátrico. Aplicando el mismo enfoque íntimo, honesto y emocionalmente cercano que había caracterizado su trabajo en el Café Lehmitz, documentó la vida cotidiana de personas confinadas en estos espacios institucionales, buscando revelar lo que se esconde tras aquello que habitualmente permanece oculto a la mirada pública. Cada uno de los tres libros requirió varios años de trabajo continuado. Tras completar el volumen dedicado al hospital psiquiátrico —al que dedicó tres años de fotografía—, Petersen reorientó su práctica hacia un enfoque más libre y de carácter diarístico, alejándose progresivamente de proyectos de larga duración centrados en una única institución o comunidad.















