
William Klein
Fotógrafo, cineasta y pintor estadounidense afincado en París, célebre por revolucionar tanto la fotografía de moda como la fotografía callejera con un estilo crudo, de grano marcado y gran contraste.
Nacido en Nueva York, en el límite del barrio de Harlem, en el seno de una familia judía de inmigrantes húngaros, se trasladó a París en 1948 para estudiar pintura, trabajando brevemente como ayudante de Fernand Léger. Nunca recibió formación formal en fotografía. Sus pinturas figurativas y sus abstracciones "Mural Projects" se expusieron en Milán en 1952, donde el arquitecto Angelo Mangiarotti, tras ver su obra, le encargó una serie de paneles giratorios; al documentar fotográficamente estas piezas en movimiento, Klein descubrió un nuevo interés por la fotografía, encontrando en el objetivo la posibilidad de capturar la energía cinética de las formas geométricas en rotación. Alexander Liberman, director artístico de la revista Vogue estadounidense, vio estas fotografías dinámicas en el Salon des Réalités Nouvelles en 1954 y le propuso una colaboración que se prolongaría más de una década. Al mismo tiempo que trabajaba para Vogue, Klein elaboró un diario fotográfico personal durante un regreso a Nueva York, ignorando deliberadamente los tabúes técnicos de la fotografía convencional: grano, contrastes violentos, "accidentes" compositivos y encuadres inusuales. El resultado, autoeditado, diseñado y tipografiado por el propio Klein, se publicó en 1956 como "Life Is Good and Good for You in New York: Trance Witness Revels", ganando el Prix Nadar al año siguiente. Continuó esta serie de "diarios urbanos" con libros sobre Roma, Moscú y Tokio, cada uno con un enfoque distinto. En la década de los 60 abandonó gradualmente la fotografía fija para dedicarse al cine, produciendo documentales y largometrajes memorables, entre ellos "Muhammad Ali, the Greatest" (1969). Regresó a la fotografía fija en los años 80. Murió en París en 2022, a los 96 años.
Su fotografía de los años 50 resultaba extraordinaria para su época por cualidades generalmente consideradas defectos en el mundo fotográfico convencional: grano marcado, desenfoque, alto contraste, logrados mediante el uso de una cámara de 35mm, película lenta y un objetivo gran angular, tanto en su trabajo de moda como en su obra personal. Él mismo explicaba su motivación: "había cosas que se podían hacer con una cámara que no se podían hacer con ningún otro medio —grano, contraste, desenfoque, encuadres torcidos, eliminar o exagerar los tonos grises, etc.—; pensé que sería bueno mostrar lo que era posible, decir que esta era una forma tan válida de usar la cámara como los enfoques convencionales". En moda, sacó a las modelos del estudio y las llevó a la calle, mezclándolas con transeúntes reales, revolucionando por completo el género.
"Life Is Good and Good for You in New York: Trance Witness Revels" (1956), ganador del Prix Nadar en 1957, está considerado uno de los fotolibros más importantes de la historia del medio. Su trabajo de moda para Vogue durante más de una década transformó el género al llevar a las modelos fuera del estudio. También publicó libros sobre Roma, Moscú y "Tokyo" (1964), cada uno explorando un enfoque fotográfico distinto para retratar una ciudad.
Su enfoque estableció un precedente que marcó a numerosos fotógrafos de calle de los años 60, cuya obra bebe directamente de sus innovaciones técnicas y compositivas. Al desafiar deliberadamente las convenciones tanto de la fotografía de moda como de la fotografía documental, contribuyó a ampliar de forma decisiva el vocabulario visual disponible para ambos géneros, y su rechazo del pictorialismo y de la fotografía "sentimental, humanista y nostálgica" que dominaba antes de su irrupción marcó una ruptura estética que resuena todavía en la fotografía contemporánea.










Proyectos destacados
1954–1955 (publicado en 1956)
Life Is Good and Good for You in New York
Durante un regreso a Nueva York mientras trabajaba para Vogue bajo contrato con Alexander Liberman, Klein aprovechó su tiempo libre para elaborar un diario fotográfico personal de la ciudad, deliberadamente alejado de cualquier convención técnica o estética establecida. Utilizando una cámara de 35mm, película rápida, alto contraste, grano marcado y un objetivo gran angular, fotografió niños jugando de forma anárquica, vallas publicitarias, y una amplia variedad de escenas callejeras que combinaban lo grotesco con lo tierno, sin buscar en ningún momento un punto de vista unificado o una tesis narrativa cerrada sobre la ciudad. El propio Klein resumía su intención: "la cualidad cinética de Nueva York, los niños, la suciedad, la locura —intenté encontrar un estilo fotográfico que se acercara a eso—. Podía imaginar mis fotografías tiradas en la cuneta como el New York Daily News". Vogue llegó a considerar parte de este material "demasiado vulgar" para sus páginas, pero el propio Klein diseñó, escribió y tipografió el libro resultante de forma independiente, publicado en 1956 como "Life Is Good and Good for You in New York: Trance Witness Revels", que le valió el Prix Nadar al año siguiente y se ha consolidado como uno de los fotolibros más influyentes e innovadores de la historia del medio.
1954–1965 (aproximadamente)
Fotografía de moda para Vogue
En 1954, Alexander Liberman, director artístico de Vogue, propuso a Klein una colaboración que se prolongaría más de una década. Klein revolucionó por completo el lenguaje de la fotografía de moda de la época: en lugar de fotografiar a las modelos en el entorno controlado del estudio, las sacó a la calle, mezclándolas con transeúntes reales y con el bullicio urbano, aplicando la misma libertad técnica —objetivos gran angular y teleobjetivo, grano, contrastes violentos, encuadres inusuales— que caracterizaba su trabajo personal de calle. Ignoró de manera deliberada los tabúes estéticos del pictorialismo y de la fotografía de moda convencional, actuando casi como un director cinematográfico dentro de cada sesión. Esta colaboración con Vogue, que se extendió aproximadamente hasta mediados de los años 60, cuando Klein se volcó de forma creciente hacia el cine, transformó de manera duradera el lenguaje visual de la fotografía de moda internacional.

















