
Robert Doisneau
Fotógrafo francés, uno de los grandes referentes de la fotografía humanista, célebre por su mirada tierna e irónica sobre la vida cotidiana de París y por la icónica imagen "El beso del Ayuntamiento".
Nacido en Gentilly, cerca de París, quedó huérfano de padre a los cuatro años —murió en la Primera Guerra Mundial— y de madre a los siete, siendo criado por una tía. Se formó en la École Estienne, de la que se graduó en 1929 con diplomas en grabado y litografía. A los dieciséis años se aficionó a la fotografía amateur, tan tímido al principio que, según se cuenta, comenzó fotografiando adoquines antes de atreverse a retratar a niños y, más tarde, a adultos. En 1931 trabajó como ayudante del fotógrafo y editor André Vigneau, y entre 1934 y 1939 fue fotógrafo industrial para el fabricante de automóviles Renault, puesto que dejó para convertirse en fotoperiodista freelance en la reconocida agencia Rapho. Durante la Segunda Guerra Mundial documentó la vida cotidiana en el París ocupado y, después, liberado. Tras la guerra trabajó para la revista comunista Action y posteriormente, durante dos años en los 50, para Vogue, donde fotografió porteras, empleadas domésticas y la vida diaria en ciudades como Le Havre y Marsella, resistiéndose a fotografiar solo a la alta sociedad —llegó a calificar ese periodo como "un error de juicio, una traición de clase"—. Fue nombrado Caballero de la Legión de Honor en 1984 por el presidente François Mitterrand. Murió en Montrouge en 1994.
Referente, junto a Henri Cartier-Bresson, de la fotografía humanista francesa —él mismo prefería el término "realismo poético"—. Influido por André Kertész, Eugène Atget y el propio Cartier-Bresson, desarrolló un estilo modesto, juguetón e irónico, centrado en yuxtaposiciones divertidas, la mezcla de clases sociales y los personajes excéntricos de las calles y cafés parisinos, con la vocación explícita de que su obra sirviera como "un aliento a la vida".
"Le Baiser de l'Hôtel de Ville" (El beso del Ayuntamiento, 1950), encargo para la revista Life, se convirtió en uno de los símbolos fotográficos más reproducidos del siglo XX y en un icono del romanticismo parisino. Publicó más de veinte libros a lo largo de su carrera, y buena parte de sus retratos de la posguerra parisina se han convertido en imágenes de calendarios, postales y carteles reconocidos internacionalmente.
Como uno de los fundadores de la fotografía humanista francesa, junto a Cartier-Bresson y Willy Ronis, contribuyó a definir un modo de fotografiar la vida cotidiana centrado en la gente corriente frente a la aristocracia o el poder, con calidez y sentido del humor pero sin caer en el sentimentalismo. Formó parte de la histórica exposición "The Family of Man" (1955) comisariada por Edward Steichen en el MoMA, y su obra sigue siendo una referencia constante de la fotografía de calle parisina.











Proyectos destacados
1950
Le Baiser de l'Hôtel de Ville (El beso del Ayuntamiento)
En 1950, por encargo de la revista Life para un reportaje sobre el romanticismo parisino, Doisneau fotografió a una pareja besándose en plena calle, con el Ayuntamiento de París al fondo. La imagen se publicó en el número del 12 de junio de 1950 y se convirtió con el tiempo en un símbolo internacional del amor joven parisino, aunque permaneció relativamente olvidada durante más de tres décadas hasta que, en 1986, un editor la convirtió en póster: se han reproducido desde entonces más de 500.000 pósteres y 400.000 postales de la imagen. Durante años se asumió que la fotografía era un instante robado y espontáneo, hasta que en 1992-93 dos demandas judiciales obligaron a Doisneau a revelar la verdad: la pareja de la imagen era Françoise Delbart (más tarde conocida como Françoise Bornet) y Jacques Carteaud, dos aspirantes a actores de veinte y veintitrés años a quienes Doisneau vio besándose por casualidad y a quienes pidió que repitieran el gesto ante la cámara, fotografiándolos en tres localizaciones sucesivas —Place de la Concorde, Rue de Rivoli y finalmente el Ayuntamiento—. Un matrimonio, los Lavergne, que durante años había creído erróneamente ser la pareja retratada, le demandó por usar su imagen sin permiso; Doisneau ganó el caso al revelar la identidad real de los modelos. Poco después, la propia Bornet le reclamó una parte de los beneficios de la imagen, demanda que también perdió porque Doisneau conservaba el contrato de cesión firmado por ella en su momento. En 2005, Bornet subastó la copia original que Doisneau le había regalado en 1950 por el equivalente a 242.000 dólares.
1934–1939
Fotógrafo industrial en Renault
Entre 1934 y 1939, antes de consagrarse como fotógrafo de calle, Doisneau trabajó como fotógrafo industrial para el fabricante de automóviles Renault, documentando el trabajo en la fábrica y sus procesos productivos. Esta etapa temprana de su carrera, menos conocida que su trabajo callejero posterior, le proporcionó una formación técnica sólida y un primer contacto sostenido con el mundo del trabajo industrial y sus trabajadores, una sensibilidad hacia la clase obrera que reaparecería después en muchas de sus fotografías humanistas de posguerra. Dejó el puesto en Renault para incorporarse como fotoperiodista freelance a la prestigiosa agencia Rapho, decisión que marcó el inicio de su carrera como fotógrafo independiente y, con el tiempo, como una de las grandes figuras de la fotografía humanista francesa.
















