
Ferdinando Scianna
Fotógrafo, fotoperiodista y escritor italiano, miembro de Magnum Photos, célebre por su documentación de la cultura siciliana y por su icónica campaña de moda con la modelo Marpessa para Dolce & Gabbana.
Nacido en Bagheria, localidad costera cerca de Palermo, en una familia que esperaba que se convirtiera en abogado o ingeniero, se matriculó en la Facultad de Letras y Filosofía de la Universidad de Palermo, cursando literatura, filosofía e historia del arte sin llegar a completar formalmente sus estudios. Comenzó a fotografiar en los años 60, centrándose inicialmente en las gentes y las fiestas populares de su Sicilia natal. En 1963, el escritor Leonardo Sciascia visitó casi por azar su primera muestra fotográfica, dedicada a las fiestas populares, en el círculo cultural de Bagheria, encuentro que marcaría el inicio de una larga colaboración entre ambos. Su primer libro, "Feste Religiose in Sicilia" (1965), con un ensayo del propio Sciascia, retrata a la gente celebrando sus ceremonias religiosas en la exótica mezcla de influencias cristianas y paganas propia de la isla, y le valió el Prix Nadar en 1966, cuando Scianna tenía apenas veintiún o veintitrés años. Ese mismo año se trasladó a Milán, y en 1967 comenzó a trabajar como fotógrafo para la revista L'Europeo, pasando a ejercer como periodista en la publicación desde 1973. Escribió también sobre política para Le Monde Diplomatique y sobre literatura y fotografía para La Quinzaine Littéraire. En los años 70 conoció a Henri Cartier-Bresson, quien le invitó a incorporarse a Magnum Photos; se unió como miembro asociado en 1982 y se convirtió en miembro de pleno derecho en 1989. En 1977 publicó "Les Siciliens" en Francia y "La Villa dei Mostri" en Italia. En 1987, casi por casualidad, los entonces jóvenes y poco conocidos diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabbana, que buscaban un fotógrafo ajeno al mundo de la moda para su catálogo, le encargaron fotografiar su colección otoño-invierno inspirada en Sicilia; Scianna eligió a la modelo neerlandesa Marpessa Hennink para encarnar la "eterna siciliana", fotografiándola en calles, casas y a veces palacios de ciudades y pueblos sicilianos, en ocasiones entre la propia población local. El resultado, de un éxito extraordinario, asoció durante años la imagen de Marpessa y las fotografías de Scianna de manera indisociable con la marca. Este trabajo le puso en demanda constante dentro de la fotografía de moda, colaborando con Vogue Francia, Italia y España, Vanity Fair Italia, Stern y Marie Claire, entre otras publicaciones, a lo largo de los años 80 y 90. En 1995 retomó temas religiosos con "Viaje a Lourdes", y en 1999 publicó sus retratos del escritor argentino Jorge Luis Borges. En 2003 publicó "Quelli di Bagheria", una reconstrucción de la memoria individual y colectiva de su juventud, acompañada de un documental y varias exposiciones.
Aplicó a la fotografía de moda la misma mirada de reportero que había desarrollado documentando la vida cotidiana siciliana, huyendo deliberadamente de los enfoques pintorescos y fáciles del folclore local o de los paisajes mediterráneos "bonitos". El propio Scianna ha reconocido nunca haber terminado de entender realmente qué es la moda, manteniéndose siempre, en cierto sentido, fuera de ese ámbito pese a que buena parte de su archivo lo compone trabajo editorial y comercial de moda. Su fotografía combina poesía y literalidad, revelando las emociones de sus sujetos mientras invita al espectador a mirar más allá de lo evidente; él mismo ha declarado: "ya no pretendo cambiar el mundo con mis fotografías. Sin embargo, persisto en creer que las malas fotografías lo empeoran".
"Feste Religiose in Sicilia" (1965), con ensayo de Leonardo Sciascia, ganador del Prix Nadar, es su obra fundacional. La campaña de Dolce & Gabbana con la modelo Marpessa (1987) es su trabajo de moda más célebre e influyente. También son fundamentales "Les Siciliens" (1977) y sus numerosos retratos de escritores y artistas —Roland Barthes, Saul Bellow, Jorge Luis Borges, Isabelle Huppert, Milan Kundera y John Lennon, entre otros—.
Su capacidad para trasladar la mirada documental y periodística que había perfeccionado en Sicilia al mundo aparentemente caprichoso e ilusorio de la moda demostró que ambos géneros podían enriquecerse mutuamente, y su campaña para Dolce & Gabbana contribuyó de manera decisiva al lanzamiento internacional de la firma. Como fotógrafo, fotoperiodista y escritor a la vez, ha mantenido una vinculación constante entre imagen y palabra a lo largo de toda su carrera, colaborando con algunos de los grandes escritores italianos y latinoamericanos de su tiempo.

















Proyectos destacados
años 1960 (publicado en 1965)
Feste Religiose in Sicilia
A lo largo de los años 60, mientras estudiaba en la Universidad de Palermo, Scianna comenzó a fotografiar las fiestas y ceremonias religiosas populares de su Sicilia natal, documentando la exótica mezcla de influencias cristianas y paganas que caracterizaba estas celebraciones tradicionales. En 1963, casi por casualidad, el reconocido escritor siciliano Leonardo Sciascia visitó una primera muestra de este trabajo en el círculo cultural de Bagheria, quedando impresionado por la calidad del joven fotógrafo entonces apenas veinteañero. El resultado de este trabajo se publicó en 1965 bajo el título "Feste Religiose in Sicilia", con un ensayo del propio Sciascia, marcando el inicio de una larga colaboración entre ambos que se prolongaría a lo largo de la carrera de Scianna. El libro le valió el prestigioso Prix Nadar en 1966, consolidando su reputación como fotógrafo desde una edad muy temprana y estableciendo el territorio temático —la cultura, la religiosidad y la vida cotidiana sicilianas— que definiría buena parte de su obra posterior, incluido "Les Siciliens" (1977).
1987
Campaña Dolce & Gabbana con Marpessa
En 1987, los entonces jóvenes y poco conocidos diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabbana buscaban un fotógrafo ajeno al mundo de la moda para fotografiar su catálogo de otoño-invierno, inspirado en la estética siciliana; según el propio Scianna relataría después, le contrataron casi por casualidad, tras ver unas fotografías que años más tarde descubrirían que en realidad eran de otro fotógrafo. Scianna eligió entre dos jóvenes modelos a la neerlandesa Marpessa Hennink para encarnar la idea de la "eterna siciliana", fotografiándola en escenarios de la vida cotidiana isleña —calles, casas y palacios de ciudades y pueblos sicilianos, a veces en medio de la propia población local—, aplicando el mismo enfoque de reportero que había desarrollado documentando la Sicilia real durante décadas. El resultado alcanzó un éxito extraordinario, hasta el punto de que durante mucho tiempo resultó imposible disociar la imagen de Marpessa y las fotografías de Scianna de la propia identidad visual de la marca. La campaña puso a Scianna en demanda constante dentro de la fotografía de moda internacional durante los años 80 y 90, colaborando con Vogue Francia, Italia y España, Vanity Fair Italia, Stern y Marie Claire, entre otras publicaciones.















