
Corinne Day
Fotógrafa británica autodidacta, figura clave en la transformación de la fotografía de moda de los años 90, célebre por su estética "grunge" naturalista y por sus primeras fotografías de una jovencísima Kate Moss.
Nacida en Ealing, oeste de Londres, y criada en un hogar de clase trabajadora en Ickenham junto a su hermano menor y sus abuelos, dejó la escuela a los dieciséis años y trabajó primero como auxiliar bancaria y después como mensajera internacional de correo. Fue durante este periodo cuando alguien le sugirió probar suerte como modelo, ejercicio que desempeñó de manera constante como modelo de catálogo durante varios años. En esa etapa comenzó a fotografiar, de manera completamente autodidacta, a sus compañeras de profesión fuera del set de trabajo. Su primer encargo publicado llegó en 1990 para la revista The Face, con una serie fotografiada en la playa de Camber Sands protagonizada por una modelo entonces adolescente que la propia industria de la moda todavía no había descubierto: Kate Moss. El resultado, de estilo espontáneo y sin pulir, radicalmente distinto de la estética glamurosa que dominaba entonces la fotografía de moda —encarnada por supermodelos como Cindy Crawford, Naomi Campbell y Linda Evangelista—, lanzó simultáneamente las carreras de ambas y dio origen a lo que la prensa bautizaría como estética "grunge". En 1993, la entonces editora de Vogue británico Alexandra Shulman le encargó fotografiar a Moss para la portada y el reportaje principal del número de marzo, recibido con gran elogio. Meses después, un nuevo encargo de la revista, pensado inicialmente como una sesión de moda de lencería y realizado en el propio piso londinense de Moss, adoptó un tono de fuerte crudeza casi documental que, al publicarse, generó un intenso escándalo mediático: parte de la prensa mundial calificó las imágenes de "espantosas y trágicas", y figuras como la entonces editora de Cosmopolitan llegaron a afirmar que "solo podían atraer al mercado pedófilo"; el término "heroin chic" (heroína elegante) se acuñó y popularizó a raíz de esta controversia, hasta el punto de que el propio presidente estadounidense Bill Clinton se refirió públicamente al fenómeno años después. Day siempre rechazó estas etiquetas, insistiendo en que su trabajo era simplemente honesto. Tras la polémica, se alejó durante varios años del mundo de la moda comercial para centrarse en la fotografía documental, viajando por Estados Unidos con la banda Pusherman y fotografiando a músicos, entre ellos la imagen utilizada en la portada del álbum "Play" (1999) de Moby. En 2000 publicó "Diary", su libro autobiográfico, con imágenes crudas de su propio círculo íntimo, comparadas por la crítica con el realismo documental de Nan Goldin; ese mismo año expuso también imágenes de sí misma sometiéndose a una cirugía por un tumor cerebral. Regresó después a la fotografía de moda, colaborando regularmente con Vogue británico, italiano y japonés, entre otras publicaciones. Su obra se ha expuesto en la National Portrait Gallery, el Victoria and Albert Museum, la Tate Modern y la Saatchi Gallery, entre otras instituciones. Falleció en 2010, a los 48 años, tras una larga enfermedad.
Desarrolló un enfoque de fotografía de moda deliberadamente informal, confrontacional y casi confesional, en marcado contraste con la imagen tradicional y glamurosa que dominaba la fotografía de moda de los años 80. Empleaba con frecuencia modelos poco convencionales, en ocasiones de apariencia andrógina, para cuestionar los estereotipos de género habituales en los medios de comunicación y las revistas convencionales, y aplicaba una sensibilidad casi documental —luz natural, escenarios domésticos reales, poses no artificiosas— a encargos nominalmente comerciales, difuminando la línea entre la fotografía editorial y el reportaje íntimo.
Su sesión de 1990 para The Face con Kate Moss en Camber Sands, bajo el título "3rd Summer of Love", es la que lanzó la carrera de ambas y dio origen a la estética "grunge" en la fotografía de moda. Su reportaje de 1993 para Vogue británico, fotografiado en el propio piso de Moss, generó la controversia sobre el llamado "heroin chic". "Diary" (2000), su libro autobiográfico, ofrece una mirada íntima y sin filtros a su propia vida y su enfermedad.
El diseñador Marc Jacobs afirmó que las imágenes de Day de Kate Moss, junto a las de Juergen Teller, "cambiaron la moda", señalando que representaron un momento en el que la industria empezó a mirar la belleza y el glamour de una manera diferente. Su rechazo del artificio y su defensa de una estética más honesta y naturalista contribuyó a transformar de manera duradera el lenguaje visual de la fotografía de moda de finales del siglo XX, aunque su legado sigue siendo objeto de un intenso debate crítico sobre los límites éticos de la representación de la juventud, la delgadez y la vulnerabilidad en los medios de comunicación de masas.















Proyectos destacados
1990
3rd Summer of Love (The Face, 1990)
En 1990, Day fotografió para la revista británica The Face una sesión titulada "3rd Summer of Love", protagonizada por una entonces desconocida y adolescente Kate Moss en la playa de Camber Sands. Alejándose por completo de la estética pulida y artificiosa que dominaba la fotografía de moda de la época, Day optó por un enfoque espontáneo, natural y sin retocar, capturando a la joven modelo con una naturalidad y frescura que contrastaba radicalmente con el ideal de supermodelo entonces vigente. Las imágenes, publicadas en la revista, causaron una impresión inmediata en el mundo de la moda y lanzaron simultáneamente las carreras de ambas: la de Moss, que se convertiría en una de las modelos más influyentes de su generación, y la de la propia Day, que a partir de entonces se consolidó como una fotógrafa de referencia. La sesión es considerada el punto de partida de la estética conocida después como "grunge" en la fotografía de moda, y quedó consagrada históricamente en exposiciones posteriores dedicadas a la revista The Face, entre ellas "The Face Magazine: Culture Shift" en la National Portrait Gallery de Londres.
años 1990 (publicado en 2000)
Diary
A lo largo de la década de los 90, en paralelo a su trabajo de moda, Day fotografió de manera íntima y sin concesiones a su propio círculo de amigos y a sí misma, documentando su vida cotidiana con una honestidad radical comparable, según la crítica, al realismo documental de Nan Goldin. Este material personal se recopiló en 2000 en el libro autobiográfico "Diary" (Krus Verlag), coincidiendo con dos grandes exposiciones de la fotógrafa en Londres ese mismo año. La publicación combinaba retratos crudos de su entorno cercano con imágenes de la propia Day sometiéndose a una cirugía por un tumor cerebral, diluyendo por completo la frontera entre su imagen pública como fotógrafa de moda y su vida privada. El proyecto marcó una etapa de reinvención personal y profesional tras el intenso escrutinio mediático que había rodeado su trabajo de moda de comienzos de los 90, consolidando su reputación como una fotógrafa documental de gran honestidad y compromiso personal.















