
Virxilio Vieitez
Fotógrafo de estudio de Soutelo de Montes (Pontevedra) que retrató durante casi tres décadas a los vecinos de su comarca gallega y, en particular, a las familias de los emigrantes; hoy figura entre los grandes retratistas españoles.
Nacido el 23 de octubre de 1930 en Soutelo de Montes (Pontevedra), a los dieciséis años trabajó en la construcción y se marchó a Cataluña, donde en Palamós aprendió fotografía con Julio Pallí. En 1955 regresó a Galicia tras trabajar como retratista en la Costa Brava y abrió su estudio en su aldea natal, donde fotografió a varias generaciones de vecinos. Dejó de trabajar activamente en los años ochenta y su obra fue redescubierta en los noventa: participó en la VIII Fotobienal de Vigo (1998) y se publicó «Virxilio Vieitez: Álbum» (1998), de M. Sendón. Murió en Soutelo de Montes el 15 de julio de 2008.
Sus fotografías son retratos de personas y grupos en actos sociales —comuniones, velatorios, bautizos— y también en su vida cotidiana. Trabajó sobre todo en blanco y negro, con algunas incursiones en color en los años setenta. Sus retratados posan con una dignidad y una naturalidad notables.
Los encargos más solicitados a su estudio procedían de emigrantes gallegos en Argentina, México y Venezuela, que recibían así un testimonio visual de sus familias en Galicia. Su archivo conserva más de 50.000 negativos fechados entre 1953 y 1980.
La retrospectiva organizada por el MARCO de Vigo y la Fundación Telefónica (2010), con más de 250 fotografías en blanco y negro y en color, lo consolidó como un clásico de la fotografía española. Su archivo lo custodia su hija, Keta Vieitez.














Proyectos destacados
1955 — 1980
Retratos de estudio en Soutelo de Montes
Desde 1955, con veinticinco años, Vieitez trabajó en su estudio de Soutelo de Montes retratando a los vecinos de su comarca: comuniones, bautizos, velatorios, bodas y, sobre todo, el retrato familiar y de pareja. Su cámara se convirtió en la memoria visual de un pueblo entero. El resultado es un archivo de más de 50.000 negativos, en el que la Galicia rural aparece con una dignidad y una cercanía excepcionales.
1950s — 1970s
Retratos para los emigrantes gallegos
Muchos de los encargos de su estudio venían de familias con parientes emigrados en América. Las personas retratadas en Soutelo posaban para enviar la imagen a sus familiares en Argentina, México y Venezuela, de modo que muchas de las fotografías de Vieitez cruzaron el Atlántico. Estas imágenes, preparadas con esmero para ser vistas al otro lado del océano, muestran cómo las familias querían ser recordadas y convierten su archivo en un documento único de la emigración gallega.
















