
Brassaï
Fotógrafo húngaro-francés apodado "el ojo de París" por su amigo Henry Miller, célebre por su retrato nocturno de la capital francesa en el libro "Paris de nuit" (1933).
Nacido en Brassó, Transilvania (entonces parte de Hungría, hoy Rumanía), hijo de un profesor de literatura francesa, descubrió París de niño durante un año sabático de su padre en la ciudad. Estudió pintura en Budapest y en la Academia de Bellas Artes de Berlín-Charlottenburg, tras combatir en el ejército austrohúngaro durante la Primera Guerra Mundial. En 1924 se instaló definitivamente en París, donde aprendió francés leyendo a Marcel Proust, y trabajó como periodista mientras se integraba en el ambiente artístico de Montparnasse, entablando amistad con Henry Miller y los escritores franceses Léon-Paul Fargue y Jacques Prévert. En 1932 adoptó el pseudónimo "Brassaï" ("el de Brassó", en referencia a su ciudad natal). Empezó a fotografiar para ilustrar sus propios artículos periodísticos, y pronto comenzó a recorrer las calles nocturnas de París en busca de imágenes propias. Fue miembro fundador de la agencia Rapho en 1933, año en que también publicó su primer libro de fotografías. A lo largo de los años 30 conoció a Picasso, Matisse y los surrealistas, colaborando con la revista "Minotaure", dirigida por André Breton; su relación con Picasso, en particular, dio lugar a numerosos retratos y a un libro de memorias posterior. En 1935 comenzó a trabajar también para Harper's Bazaar. Murió en 1984 en su casa de la Costa Azul francesa, cerca de Niza.
Desarrolló un estilo fotográfico nocturno y atmosférico, de fuerte carga expresionista, buscando capturar "la belleza de las calles y los jardines bajo la lluvia y la niebla" y la vida nocturna parisina en toda su diversidad social: desde prostitutas y criminales hasta la alta sociedad, la ópera y el ballet, gracias al acceso que le proporcionó una familia francesa amiga suya a las clases más acomodadas. Solía fotografiar de noche por las calles, lo que despertaba con frecuencia la sospecha de la policía; llevaba siempre copias de sus fotografías consigo para demostrar sus intenciones ante los agentes, quienes, según contaba, se mostraban entonces mucho más amistosos al descubrir su interés por la fotografía.
"Paris de nuit" (Paris by Night, 1933), con texto del escritor Paul Morand, es su obra fundacional y un clásico temprano de la fotografía callejera. También son fundamentales sus libros posteriores sobre el graffiti parisino, que documentó desde los años 30 hasta su publicación en volumen en 1960-61, y "Conversations avec Picasso" (1964), fruto de su larga amistad con el pintor.
Su retrato nocturno de París redefinió la fotografía urbana como género capaz de captar tanto el glamour como el envés social de una gran ciudad, y su trabajo sigue considerado un clásico fundacional de la fotografía de calle del siglo XX. Su interés por el graffiti como forma de expresión —"el instinto de supervivencia de todos aquellos que no pueden erigir pirámides o catedrales para perpetuar su nombre", en sus propias palabras— anticipó décadas de estudio académico y artístico sobre el arte urbano.


















Proyectos destacados
años 1930 (publicado en 1933)
Paris de nuit (Paris by Night)
A comienzos de los años 30, mientras trabajaba como periodista, Brassaï comenzó a fotografiar las calles de París de noche, explorando el envés nocturno de la ciudad: prostitutas bajo las farolas, amantes en bares llenos de humo, gárgolas contemplando la penumbra, madames, travestis, criminales, fumaderos de opio y music halls. La policía, poco habituada a ver a alguien fotografiando de noche, sospechaba con frecuencia de él; Brassaï llevaba siempre copias consigo para demostrar sus intenciones, lo que —contaba— hacía que los agentes se volvieran mucho más amistosos al descubrir su afición fotográfica. En 1933 reunió alrededor de sesenta de estas fotografías en el libro "Paris de nuit", con texto del escritor Paul Morand, publicado por Arts et Métiers Graphiques y recibido con gran éxito de crítica. El libro consolidó su reputación en el ambiente artístico parisino y le valió, por parte de su amigo Henry Miller, el apodo de "el ojo de París". Dos años más tarde publicó una segunda colección de temática similar, "Voluptés de Paris" (Pleasures of Paris, 1935).
años 1930–1950 (recopilado en libro en 1960-61)
Graffiti
Desde los años 30, en paralelo a su trabajo de fotografía nocturna, Brassaï comenzó a recorrer las calles de París en busca de graffiti e inscripciones grabadas directamente en muros de piedra ya envejecidos por el tiempo y la intemperie —no pintadas con tiza o pintura, sino talladas y raspadas físicamente sobre la superficie—. Buscaba en estas marcas anónimas figuras y símbolos "dotados de vida interior propia, reducidos a lo esencial, tan delgados y duros como esqueletos". Tras más de dos décadas de observación y fotografía continuada de este material, publicó el proyecto en forma de libro en 1960-61, bajo el título "Graffiti", con textos propios y dos conversaciones con Picasso incluidas en el volumen. Con el tiempo, Brassaï llegó a interpretar el graffiti no como vandalismo sino como "el instinto de supervivencia de todos aquellos que no pueden erigir pirámides o catedrales para perpetuar su nombre" — una defensa temprana y poco habitual del arte urbano como forma legítima de expresión humana, décadas antes de que el graffiti se consolidara como objeto de estudio académico y artístico.
















