
Berenice Abbott
Fotógrafa estadounidense conocida por su extenso retrato documental de Nueva York en los años 30 y por rescatar del olvido la obra de Eugène Atget.
Nacida en Springfield, Ohio, dejó la Universidad Estatal de Ohio tras solo un año para instalarse en el Greenwich Village neoyorquino, donde se movió en círculos bohemios y llegó a hacer papeles menores en obras de Eugene O'Neill. En 1921 se trasladó a París para estudiar escultura, y tras un periodo en Berlín volvió a la capital francesa sin apenas recursos. Allí, en 1923, Man Ray —que buscaba una ayudante de cuarto oscuro que "no supiera nada de fotografía"— la contrató para su estudio de retrato en Montparnasse. Abbott descubrió una vocación inmediata: "me adapté a la fotografía como un pato al agua; nunca quise hacer otra cosa". En apenas tres años montó su propio estudio, cuyos retratos de la vanguardia artística e intelectual de París —Jean Cocteau, James Joyce, entre otros— llegaron a rivalizar en reputación con los de su antiguo jefe. A través de Man Ray conoció en 1925 al anciano fotógrafo Eugène Atget, cuya obra la marcaría profundamente. Regresó a Nueva York en 1929, fascinada por la transformación acelerada de la ciudad, y entre 1935 y 1939 dirigió el proyecto "Changing New York" financiado por el Federal Art Project. Fue también pionera en la fotografía científica, desarrollando técnicas propias para representar visualmente principios de física. Murió en 1991 en Monson, Maine.
Defendía la fotografía como celebración de la capacidad de la cámara para capturar la realidad con detalle: para ella, no había nada más fascinante que lo real, y el papel del fotógrafo era reconocer lo extraordinario en lo cotidiano. En "Changing New York" trabajó con una cámara de gran formato de 8×10 pulgadas que le permitía hacer copias por contacto, y desarrolló un estilo caracterizado por vistas de pájaro y de gusano (ángulos extremos, en picado y contrapicado) para capturar la yuxtaposición entre lo viejo y lo nuevo de la ciudad.
"Changing New York" (1935-1939) es su obra más celebrada: un retrato sistemático de la Nueva York en plena transformación urbana durante la Gran Depresión. También es fundamental su papel en la conservación y difusión del archivo de Eugène Atget tras la muerte de este en 1927, sin el cual buena parte de su obra podría haberse perdido.
Su labor de rescate y promoción del legado de Atget resultó decisiva para que este fuera reconocido como una de las figuras fundacionales de la fotografía documental moderna. "Changing New York" se ha convertido en el registro visual de referencia de la ciudad durante la Depresión, y su compromiso con la fotografía "directa" y realista, frente a la manipulación o el artificio, ha influido en generaciones posteriores de fotógrafos documentales.














Proyectos destacados
1935–1939
Changing New York
De vuelta en Nueva York en 1929, Abbott quedó fascinada por los contrastes "fantásticos" de una ciudad en plena transformación acelerada, y comenzó a documentar de forma independiente sus calles, edificios, parques y gentes. En 1935, el Federal Art Project (FAP), programa federal de la era de la Depresión para dar empleo a artistas, la contrató como supervisora de proyecto para financiar su trabajo. Esto le permitió, por primera vez, dedicarse por completo a fotografiar, imprimir y exponer su obra, contratando además ayudantes de campo y de oficina. En lugar de glorificar el progreso tecnológico mostrando rascacielos y grandes construcciones, Abbott buscó exponer las tensiones y contrastes extremos de la ciudad, en las que convivían chocando el siglo XIX y el XX. Casi la mitad de sus fotografías se concentran en Manhattan por debajo de la calle 14, la parte más antigua de la ciudad, donde ese contraste resultaba más extremo; evitó deliberadamente los lugares turísticos, Central Park y los barrios residenciales del norte. Al ver algunas de las imágenes que hacía en según qué zonas de la ciudad, un supervisor del FAP le dijo que "las chicas decentes" no iban a esos lugares; ella respondió: "no soy una chica decente, soy una fotógrafa". Cuando dimitió del FAP en 1939, había producido 305 fotografías, depositadas en el Museum of the City of New York.
1925–1968
Rescate del archivo de Eugène Atget
A través de Man Ray, Abbott conoció en 1925 al fotógrafo francés Eugène Atget, entonces un anciano prácticamente desconocido que llevaba tres décadas documentando metódicamente las calles de París. Quedó profundamente impresionada por la técnica y la sensibilidad artística intuitiva de su trabajo. En la primavera de 1927 le hizo el único retrato fotográfico que se conserva de Atget, apenas semanas antes de su muerte repentina; él nunca llegó a ver esas copias. Tras su fallecimiento, Abbott rescató el contenido de su estudio y convirtió la difusión de su obra en una causa personal: adquirió buena parte de su archivo superviviente, lo catalogó minuciosamente y dedicó las siguientes décadas a promoverlo en Estados Unidos mediante artículos, exposiciones y libros, entre ellos "Atget, Photographe de Paris" (1930). En 1968 vendió finalmente su colección de Atget —cerca de 1.300 negativos y unas 5.000 copias de época— al Museum of Modern Art de Nueva York, culminando más de cuarenta años de trabajo de conservación y difusión de un archivo que, sin su intervención, podría haberse perdido o permanecido desconocido.
















