
Sergei Prokudin-Gorskii
Fotógrafo ruso, pionero de la fotografía en color mediante un proceso de tres exposiciones sucesivas, célebre por su documentación visual del Imperio ruso a comienzos del siglo XX con el patrocinio del zar Nicolás II.
Nacido en 1863, Prokudin-Gorskii estudió química en el Instituto Tecnológico de San Petersburgo bajo la tutela de Dmitri Mendeléyev, el creador de la tabla periódica, y perfeccionó después en Alemania, junto a Adolf Miethe, la técnica de fotografía en color basada en tomar tres fotografías consecutivas del mismo motivo a través de filtros rojo, verde y azul, que después podían proyectarse superpuestas para reconstruir la imagen en color. En 1909 presentó una proyección de sus imágenes en color ante el zar Nicolás II, quien quedó tan impresionado que le concedió patrocinio oficial: un vagón de tren especialmente equipado como laboratorio fotográfico móvil, cedido por el Ministerio de Transporte, además de una embarcación fluvial y un automóvil Ford para desplazarse por zonas sin ferrocarril, con permiso imperial para viajar y fotografiar libremente por todo el territorio. Entre aproximadamente 1905 y 1915 recorrió así gran parte del Imperio ruso —Asia Central, el Cáucaso, el Volga, Siberia— con el objetivo declarado de crear un extenso registro visual en color del imperio con fines, entre otros, educativos para las escuelas rusas. Abandonó Rusia tras la Revolución de 1917, viviendo primero en Noruega e Inglaterra antes de instalarse definitivamente en París, donde continuó dando conferencias sobre fotografía en color hasta su muerte en 1944, apenas unas semanas después de la liberación de la ciudad. Su familia vendería las placas de vidrio del archivo a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos en 1948.
Su técnica de tres exposiciones sucesivas, pionera para su época, le permitió capturar color de una fidelidad extraordinaria décadas antes de la existencia de película en color comercial, aplicada tanto a paisajes y arquitectura como a escenas de trabajo cotidiano y comunidades étnicas de todo el imperio, documentadas siempre con el respaldo logístico y político que le proporcionaba el patrocinio imperial.
Su archivo de placas de vidrio, adquirido en 1948 por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, fue digitalmente reconstruido en color décadas después mediante el alineamiento informático de sus tres exposiciones originales, dando lugar a algunas de las fotografías en color más antiguas y reproducidas de la historia del medio.
Su obra constituye hoy uno de los testimonios visuales en color más importantes del Imperio ruso justo antes de su desaparición, y un hito técnico pionero de la fotografía en color, redescubierto y popularizado globalmente gracias a la digitalización de su archivo por la Biblioteca del Congreso ya bien entrado el siglo XXI.






Proyectos destacados
1905 – 1915
Documentación en color del Imperio ruso
Con el patrocinio directo del zar Nicolás II, Prokudin-Gorskii recorre buena parte del territorio del Imperio ruso —desde Asia Central y el Cáucaso hasta el curso del Volga y Siberia— a bordo de un vagón de tren especialmente acondicionado como laboratorio fotográfico móvil, documentando en color arquitectura, paisajes, comunidades étnicas y escenas de trabajo cotidiano mediante su técnica de tres exposiciones sucesivas. El proyecto, concebido como un extenso registro visual del imperio con fines tanto científicos como propagandísticos, queda interrumpido por la Primera Guerra Mundial y la Revolución de 1917. Décadas más tarde, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos adquiriría su archivo de placas de vidrio y lo reconstruiría digitalmente en color, dándole una segunda vida pública casi un siglo después. El propio Prokudin-Gorskii concebía el proyecto como una herramienta pedagógica: imaginaba proyecciones de sus imágenes en color utilizadas en las escuelas rusas para enseñar a los alumnos la extensión y diversidad geográfica, étnica y cultural de un imperio que la mayoría de sus súbditos nunca llegaría a recorrer en persona.
1908
El retrato en color de Lev Tolstói
En mayo de 1908, Prokudin-Gorskii viaja a Yasnaya Polyana, la finca del escritor Lev Tolstói, para realizar uno de los primeros retratos en color de la historia de la fotografía de una figura pública de renombre internacional. La imagen, en la que Tolstói aparece sentado en el jardín de su propiedad, se convertiría en una de las fotografías más reproducidas del archivo de Prokudin-Gorskii. El retrato antecede en varios años al gran proyecto de documentación del Imperio ruso patrocinado por el zar, y demuestra que Prokudin-Gorskii ya dominaba plenamente su técnica de tres exposiciones antes de emprender los viajes por Asia Central, el Cáucaso y Siberia que definirían el resto de su archivo.















