Chema Madoz

Chema Madoz

Española · n. 1958

Fotógrafo español, uno de los artistas más distintivos de la fotografía contemporánea española, célebre por sus imágenes surrealistas en blanco y negro que transforman objetos cotidianos en poemas visuales.

Fineart/conceptualAbstracto/poético

Nacido en Madrid, se formó como autodidacta en fotografía a comienzos de los años 80, en pleno auge creativo de la Movida madrileña, el vibrante movimiento cultural que siguió al final del franquismo. Estudió Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid entre 1980 y 1983, formación que compaginó con cursos de fotografía en el Centro de Enseñanza de la Imagen, y fue alumno de Javier Valhonrat en los talleres de fotografía de la Real Academia de Bellas Artes de Madrid. Celebró su primera exposición individual en Madrid en 1983, en la Real Sociedad Fotográfica. Sus primeras fotografías combinaban un montaje de carácter teatral con un estilo surrealista de fuerte influencia de René Magritte. Desde 1990 comenzó a desarrollar el concepto de "objeto" que aparecería de manera constante en su fotografía hasta hoy, abandonando progresivamente el elemento del azar, la luz natural, la naturaleza y las personas en sus imágenes, para sustituirlos por la recreación de imágenes mentales cuidadosamente construidas en estudio, con iluminación controlada y un montaje sencillo. En su estudio, recolecta objetos encontrados en mercadillos, tiendas de segunda mano o incluso desechados en la calle —libros, escaleras, relojes, zapatos—, transformándolos y combinándolos de manera inesperada para despojarlos de su contexto utilitario y revelar significados ocultos y nuevas narrativas. Trabaja con una cámara Hasselblad y revela sus copias en papel de bario con baño de sulfuro, siempre en blanco y negro, sin manipulación digital. Desde comienzos de los 90 ha recibido numerosos premios y becas, entre ellos la Beca de Creación Artística de la Fundación Cultural Banesto (1993), el Premio Kodak España (1991), el Premio Nacional de Fotografía de España (2000), el Premio Higashikawa al Fotógrafo Extranjero del Festival de Fotografía de Higashikawa, Japón (2000), el Premio PHotoEspaña (2000) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2019). Su obra se ha expuesto ampliamente en instituciones españolas e internacionales, entre ellas el Museo Reina Sofía y el Getty Museum.

Desarrolló un estilo de minimalismo, surrealismo y lenguaje visual poético centrado en un enfoque profundamente conceptual sobre los objetos cotidianos. Sus imágenes, de una simplicidad absoluta, siempre en blanco y negro y con una iluminación extremadamente cuidada, se aproximan al género de la escultura efímera: Madoz construye sus piezas físicamente antes de fotografiarlas, transformando y combinando objetos encontrados para dotarlos de nuevos significados. El propio artista prefiere que sus fotografías, siempre sin título y con muy pocas palabras, hablen por sí solas, invitando al espectador a completar la narrativa mediante su propia imaginación. Su trabajo analiza las relaciones entre objetos que no son visibles a simple vista, jugando con los trucos de la percepción visual.

Se le considera uno de los grandes referentes de la fotografía conceptual y surrealista española, cuya forma personal de interpretar el arte a través de la fotografía y su visión poética se han convertido en sello distintivo de uno de los creadores más respetados de la escena contemporánea española. Su capacidad para transmutar el significado común de las cosas, dando nueva vida a los objetos a través de un cambio en el concepto que los define, ha influido en generaciones posteriores de fotógrafos conceptuales interesados en el bodegón surrealista y la fotografía de objeto.

Proyectos destacados

desde 1990

El concepto de objeto (obra madura, 1990–presente)

Desde 1990, Madoz desarrolló el enfoque conceptual que definiría el resto de su carrera: el objeto cotidiano como material primario de una escultura efímera construida específicamente para ser fotografiada. Abandonando el elemento del azar, la luz natural y la presencia de personas o paisajes que habían caracterizado sus primeras imágenes de influencia más directamente surrealista y magrittiana, Madoz comenzó a recolectar objetos encontrados en mercadillos, tiendas de segunda mano o desechados en la calle —libros, escaleras, relojes, zapatos, tijeras, llaves— y a transformarlos y combinarlos físicamente en su estudio antes de fotografiarlos con una cámara Hasselblad, siempre en blanco y negro, con una iluminación extremadamente cuidada y un montaje de estudio deliberadamente sencillo. El resultado son imágenes de una simplicidad formal absoluta que despojan al objeto de su función utilitaria original para revelar significados ocultos, dobles lecturas y nuevas narrativas visuales, siempre presentadas sin título, dejando al espectador la tarea de completar la historia sugerida por cada imagen. Este enfoque, desarrollado de manera ininterrumpida durante más de tres décadas, constituye el núcleo de la obra por la que Madoz es reconocido internacionalmente.

Localidades / lugares

Estudio del artista, Madrid

Duración

desde 1990, en desarrollo continuado

Formato de cámara

Hasselblad, fotografía en blanco y negro

Técnica

Construcción física de la pieza (escultura efímera) antes de la toma fotográfica; copias en papel de bario con baño de sulfuro

Presentación

imágenes siempre sin título

Reconocimiento

Premio Nacional de Fotografía de España (2000), entre otros

exposición reciente

La naturaleza de las cosas (Real Jardín Botánico de Madrid)

"La naturaleza de las cosas" es una exposición de Madoz presentada en el Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid, en la que el artista revisitó y reorganizó una selección de su extenso archivo fotográfico en diálogo con el entorno botánico del jardín. El propio Madoz reconoció cierta reticencia inicial ante la propuesta de revisar su propio trabajo para la ocasión, una actitud coherente con su preferencia habitual por dejar que sus fotografías, silenciosas y sin título, hablen por sí mismas antes que por el propio artista. La muestra ofreció un recorrido por las constantes temáticas y formales de su carrera —el objeto transformado, la ambigüedad visual, el juego entre lo natural y lo artificial— en el marco simbólicamente resonante de un jardín botánico, espacio dedicado precisamente a la observación y catalogación de la naturaleza que Madoz reinterpreta constantemente a través de su lente conceptual.

Localidades

Real Jardín Botánico de Madrid (Pabellón Villanueva)

Formato

Fotografía en blanco y negro, selección retrospectiva de su archivo

Reconocimientos del artista

Premio Nacional de Fotografía (2000), Premio PHotoEspaña (2000)

Contexto

exposición que reinterpreta su archivo fotográfico en diálogo con un entorno botánico

Sitio web oficial