
Alberto Korda
Fotógrafo cubano, autor de «Guerrillero Heroico» (1960), el retrato de Ernesto «Che» Guevara considerado la fotografía más reproducida de la historia.
Nacido Alberto Díaz Gutiérrez en La Habana en 1928, adoptó el nombre profesional «Korda» —en referencia a los hermanos Korda del cine de Hollywood— cuando trabajaba como fotógrafo de moda y publicidad antes de la Revolución cubana, en un estudio que llegó a fundar junto a su entonces socio Luis Pierce, también conocido como «Korda» (Luis Korda). Tras el triunfo revolucionario de 1959 se convirtió en fotógrafo personal de Fidel Castro, acompañándolo en actos oficiales, viajes y encuentros durante años. El 5 de marzo de 1960, durante un acto en memoria de las víctimas de la explosión del buque La Coubre en el puerto de La Habana, Korda fotografió a Ernesto «Che» Guevara mirando hacia un punto fuera de cuadro. La imagen pasó casi desapercibida durante años hasta que, tras la muerte de Guevara en Bolivia en 1967, el editor italiano Giangiacomo Feltrinelli obtuvo una copia y comenzó a distribuirla masivamente como póster, iniciando su transformación en uno de los símbolos visuales más reproducidos del siglo XX. El archivo fotográfico cubano, incluidos los negativos de Korda, fue nacionalizado por el Estado cubano en los años 70. Korda no recibió derechos de autor por la inmensa mayoría de las reproducciones de su imagen más célebre —Cuba no reconocía entonces derechos de propiedad intelectual sobre material de carácter revolucionario—, aunque en el año 2000 demandó con éxito a la marca de vodka Smirnoff por su uso comercial de la imagen, donando la indemnización obtenida al sistema de salud cubano. Murió en París en 2001; desde 2002, su hija Diana Díaz López dirige el Estate of Alberto Korda, dedicado a investigar, recuperar y difundir su obra conservada.
Formado en la fotografía de moda y publicidad de los años 50, Korda aplicó ese mismo ojo compositivo —atención a la luz, al gesto y a la expresión— al retrato político y documental tras la Revolución, produciendo imágenes de fuerte carga icónica antes que reportajes puramente informativos.
«Guerrillero Heroico» (1960), el retrato de Che Guevara, es su obra por excelencia y una de las imágenes más reproducidas de la historia de la fotografía, presente en pósteres, camisetas, murales y manifestaciones políticas de todo signo en prácticamente todos los países del mundo desde finales de los años 60. Su obra se conserva también en instituciones como el Museum of Fine Arts de Houston, el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana y el Museo Reina Sofía de Madrid.
Pese a tratarse de una sola fotografía dentro de una carrera más amplia, «Guerrillero Heroico» ha determinado por sí sola el lugar de Korda en la historia de la imagen del siglo XX, siendo objeto de estudios sobre la circulación y apropiación de la fotografía política mucho más allá del ámbito estrictamente fotográfico.








Proyectos destacados
1960
Guerrillero Heroico
El 5 de marzo de 1960, Korda cubre para el periódico Revolución un acto en memoria de las víctimas de la explosión del buque francés La Coubre, atracado en el puerto de La Habana con un cargamento de armas para Cuba. Entre los oradores del acto se encontraba Ernesto «Che» Guevara, entonces ministro de Industria; Korda disparó dos fotogramas cuando Guevara, apartado un momento del resto de dirigentes, miró hacia un punto fuera de cuadro con expresión seria. La imagen no se publicó en su momento y permaneció casi olvidada en el archivo de Korda durante siete años, hasta que la muerte de Guevara en Bolivia en 1967 llevó al editor italiano Giangiacomo Feltrinelli a conseguir una copia y distribuirla como póster a escala masiva. Desde entonces se ha convertido en la imagen más reproducida de la historia de la fotografía, apropiada por movimientos políticos de prácticamente cualquier ideología en todo el mundo. El propio Korda declaró en distintas ocasiones que consideraba la fotografía un retrato del carácter de Guevara —una mezcla de firmeza y dolor— más que un simple registro casual del acto, pese a no haberla revelado ni mostrado a nadie hasta años después.
1970s – 1990s
La fotografía submarina
A partir de los años 70, con su papel como fotógrafo oficial de la Revolución cubana ya en declive, Korda se aficiona al buceo y dedica buena parte del resto de su carrera a la fotografía submarina en las aguas del Caribe cubano, un giro radical respecto al fotoperiodismo político con el que se había hecho célebre. Este periodo, mucho menos conocido internacionalmente que su etapa como retratista de la Revolución, muestra una faceta distinta de Korda: la de un fotógrafo técnico y minucioso interesado en la vida marina y el paisaje submarino, alejado por completo de la carga política y simbólica de «Guerrillero Heroico», la imagen que terminaría definiendo el resto de su legado público.















